Ni tan mal.
Un homenaje a la buena vida que suele pasar desapercibida. A los lugares de siempre, los rituales cotidianos y esos pequeños placeres que no necesitan envoltorios de lujo para sentirse suficientes. «Ni tan mal» es un recordatorio de que no todo lo mejor tiene que estar en otro sitio, ser más nuevo o costar más. A veces, lo sencillo, lo conocido y lo que tienes cerca ya es más que suficiente









